miércoles, 30 de agosto de 2017

 Podré pedir mucho,
pero lo que más quiero
es un cigarrillo
y un corazón entero.

martes, 29 de agosto de 2017

Morgana pls sthap

Dejaste en mi un vacío,
Un vacío que no podrá llenar
ni toda el agua del mar,
ni todos los cigarrillos,
ni todo el vino,
ni toda la comida,
ni todos los videos de perritos,
ni toda la droga del mundo.

 Dejaste en mi una sensación
de que amar a veces está mal,
de que juntos no vamos a estar,
de que quizás no era suficiente,
de que nunca es el momento oportuno.

 Plantaste en mi la duda,
si hay algo malo conmigo,
¿hablo demasiado?
¿Soy muy intensa?
Si, soy muy intensa
¿Es eso? ¿Hice algo malo?

domingo, 20 de agosto de 2017

Por qué no me gusta el mondongo

1. Mondongo

nombre masculino
1. Estómago y tripas de un animal

2. Coloquial despectivo.
 Intestinos de una persona

2. La casa de mi nonna queda en la calle Luis Viale, huele a encierro y detesto venir todos los domingos. Papá nos obliga a venir porque mi nonna enviudó y ahora vive sola y porque es un pesado.
 Todos los domingos la nonna prepara el almuerzo religiosamente y nos sentamos a la mesa a ver a papá embriagándose con vino.
 Este domingo no tiene un buen panorama. La nonna preparó un plato con una apariencia desagradable. Es mondongo. Mi papá tomó la filosofía de sus padres: "En la guerra no había para comer, cometelo todo". Doy el primer bocado y siento como regresa a mi boca. Por lo bajo y con mucho miedo digo que no quiero comer más. Papá es una bomba de tiempo. Se pone rojo y me golpea en la cara. "Te lo vas a comer todo". Bocado tras bocado, se revuelve mi estómago. Bocados de castigo y de odio. Termino mi plato, corro al baño a vomitar.
 

Amor no correspondido y otros cuentos

 La cantidad de veces que nos vimos se cuentan con los dedos de mi mano y aún así quedaste en mi memoria, incrustado, atorado. Ya va más de un mes.
 Te pienso a lo largo del día en situaciones que no lo ameritan. Te pienso en mis momentos de angustia, te pienso cuando bebo, cuando fumo, te pienso cuando paso por la línea A, te pienso cuando no sé en qué pensar.
 Quiero rociar mi cabeza en kerosene y que ardas, vos, mis recuerdos, tu indiferencia.
Me dabas ganas de vivir, esas ganas que había tirado en lo más profundo del cajón de las bombachas y luego, prendido fuego.

sábado, 22 de julio de 2017

 Te tomé por la cintura y ante tu negativa sentí un montón de cuadraditos de colores que se posaban uno a uno en mi garganta y caían hacia abajo cortándome de a poco. Sentí la sangre y los colores  saliendo a borbotones de mi aorta. Sentí la angustia y el miedo de estar sintiendo, de quererte, y de que no me quieras cerca. O pensé que era mi culpa. O serán las drogas.
 Pero esa sensación de cuadraditos cortandome la garganta es casi la misma que siento cuando me angustio y veo ese gran halcón negro en el cielo azul. La misma imagen, tan nítida como si la tuviera frente a mis ojos.
 Solo quería tomarte por la cintura y estar cerca, y sentir tu calor.
 Todo se reduce a esa sensación de calor y reposo en el útero. Todo es volver a esa sensación. Mi vida está llena de momentos en los que busco constantemente el calor humano, o simplemente el calor.
Irónicamente, mi estación favorita es el invierno. Y ahora siento que es, en parte, porque disfruto del calor mucho más que en un día de verano.
 La cama es mi escape y es mi pase al útero. Todo está cálido, sereno, todo a mi alrededor esta apagado. Y en la vida y en mi fantasear con la muerte busco eso, tranquilidad, y cerrar los ojos.